El
texto de Juan J. Leiva Olivencia presenta un estudio realizado en varios
centros de Educación Infantil y Primaria de Málaga en los que se trabaja desde
una perspectiva intercultural. El autor está interesado en conocer las
distintas opiniones de los docentes sobre los conflictos derivados de la
existencia alumnado cada vez más multicultural y sus perspectivas sobre la
educación intercultural.
Según
Olivencia, esta problemática es eminentemente social. España ha pasado en muy
pocos años de ser un país de emigrantes a acoger a inmigrantes de diversos
países y culturas. Los centros escolares se han visto afectados por un problema
relativamente nuevo: el aumento de alumnos de distintas culturas en las aulas y
los conflictos que puedan estar asociados a esta diversidad cultural. Estos
problemas no se encuentran tan sólo en el ámbito escolar, sino en toda la
sociedad.
Ante
esta situación, el autor propone una educación intercultural en la que se
valore a todos los alumnos como iguales, reconociendo las diferencias
culturales existentes entre ellos y utilizándolas para el intercambio y
enriquecimiento de toda la comunidad educativa. Es decir, convertir cada
problema en una oportunidad para compartir, dialogar y aprender unos de otros.
Olivencia
ha realizado un estudio cuantitativo, entregando cuestionarios a 41 docentes de
educación infantil y primaria, y cualitativo, estudiando cuatro casos en
profundidad para comprender mejor el pensamiento de los docentes antes esta
problemática. Los objetivos del estudio se han centrado en conocer las
opiniones del profesorado sobre los conflictos interculturales, sus inquietudes
relacionadas con ellos, los problemas a los que se han enfrentado, y las
dificultades que creen que encuentran los alumnos inmigrantes en su integración
en el sistema educativo español.
Los
resultados de este trabajo indican que la mayor parte de los profesores creen
que el origen de los conflictos es social, aunque un importante porcentaje cree
que es emocional, mientras que un número menor de profesores piensan que el
origen es cultural o académico.
Como
respuesta ante los posibles problemas producidos por la diversidad cultural
sobresale la opción de aprovechar el conflicto para educar en valores. Las siguientes
opciones más valoradas son prevenir las situaciones conflictivas y educar de
forma permanente, aunque también hay un porcentaje menor de profesores que
opina que se deben atajar los problemas cuando sucedan, sin prevención. Tan
sólo un 8,46% opina que el conflicto puede ser un instrumento de aprendizaje.
Para
gestionar los conflictos, la mayor parte de los profesores ha contestado que se
debe mejorar la comunicación entre la familia y la escuela. La segunda
respuesta más popular ha sido trabajar de forma específica con los alumnos
problemáticos y la tercera utilizar la mediación intercultural. La opción menos
valorada ha sido la de desarrollar programas de competencias sociales en el
centro escolar. Estos datos nos presentan dos formas distintas de gestionar
este tipo de conflictos: desde una perspectiva más global o desde una visión
más específica.
El
38,5% de los profesores creen que los alumnos inmigrantes pueden tener
conflictos emocionales que condicionen su aprendizaje. El 17,9% se encuentra
muy de acuerdo con esta afirmación, mientras que el 30,8% está poco de acuerdo
y el 12,8% se considera en desacuerdo con una existencia de problemas
emocionales. Esto nos revela que una gran parte del profesorado tiene en cuenta
todos los problemas que puedan afectar a la vida del alumno, no sólo los que
afectan al centro escolar, y en su opinión sería necesario fomentar la
participación de las familias inmigrantes en los centros educativos y poner en
marcha medidas como la enseñanza de español a los alumnos no hispanohablantes o
refuerzos para que puedan igualarse al nivel del resto de la clase si se han
incorporado tarde al curso escolar.
En
general, los profesores valoran estos conflictos como algo positivo (un 75% lo
afirma), pero también hay profesores que no encuentran un valor educativo en
estos problemas o que no son partidarios de prevenirlos.
El
profesorado no se pone de acuerdo a la hora de valorar si en las escuelas
existen prejuicios a los alumnos de origen inmigrante, ya que hay un porcentaje
mayoritario que se encuentra en mayor o menos desacuerdo con que existan
actitudes racistas o xenófobas en los centros escolares, pero también hay un
gran porcentaje que está de acuerdo o muy de acuerdo con que estas situaciones ocurren.
Por
lo general los profesores valoran positivamente la diversidad cultural en las
aulas, considerando a los alumnos inmigrantes como respetuosos y dispuestos a
aprender. También están cada vez más comprometidos con la puesta en marcha de
programas que favorezcan la educación intercultural, y concienciados en desarrollar
una pedagogía innovadora que valore las distintas culturas que puedan
encontrarse en el aula. Además, son cada vez más conscientes de que los
conflictos que puedan afectar a los alumnos inmigrantes tienen un origen social
al que se une una problemática emocional.
Por
ello, Olivencia considera imprescindible una educación que valore positivamente
la pluralidad cultural, respetando las diferencias culturales y asumiendo y
poniendo solución a los posibles conflictos. Propone actividades que promuevan
una educación igualitaria y colaborativa, así como la creación de materiales
didácticos que indaguen en las distintas culturas que se puedan encontrar, la
aproximación a la interculturalidad en las aulas desde la interdisciplinariedad,
y dotar de gran importancia a la formación de los profesores en
interculturalidad.
Personalmente,
creo que el estudio de Juan J. Leiva Olivencia es muy útil para comprender las distintas
formas de pensar de los profesores ante los problemas derivados de la
diversidad cultural en las aulas. En general, estas posturas son bastante
esperanzadoras y positivas hacia una educación intercultural que integre y
respete las diversas culturas que conviven actualmente tanto en la mayoría de
centros escolares españoles como en la sociedad en general. Estoy de acuerdo
con Olivencia en que la pluralidad de culturas es muy beneficiosa y que los
problemas que ocurren por esta situación deberían ayudarnos a aprender para
conseguir crear escuelas con un clima intercultural, igualitario y democrático,
en las que se respeten y valoren todo tipo de culturas, y que esta
transformación se refleje en toda la sociedad.
Nuria Zapardiel Castellanos
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