jueves, 9 de enero de 2014

3ª Lectura: "La Evaluación Interna de los Centros" por Francisco Priego Gómez

NEVO, David (1997) "La perspectiva de la evaluación basada en los centros docentes" en Evaluación basada en el centro, Ediciones Mensajero, Bilbao.

            En esta obra, David Nevo concibe la evaluación en el centro docente como una combinación compuesta por la evaluación interna y la evaluación externa. En un centro educativo, la evaluación es llevaba a cabo por los mismos miembros del centro. Y una evaluación externa, es realizada por agentes externos.
            Cada tipo de evaluación tiene sus ventajas y desventajas. El evaluador interno conoce el contexto local del centro y facilita la puesta en marcha de las recomendaciones. Pero una evaluación interna la objetividad del evaluador es más baja que en la del externo.            En ambas formas de evaluación se pueden diferenciar dos tipos: la evaluación formativa está destinada a proporcionar información para la mejora; la evaluación sumativa está destinada para proporcionar información para delimitar responsabilidades.
            En Ministerio de educación israelí llevó a cabo un proyecto de desarrollar un proyecto de evaluación en el que se integra la evaluación externa y la evaluación interna. Se trata de un proyecto centralizado en el que se ejecutaban estrategias de evaluación en los centros educativos, coordinados por el Ministerio de Educación. El proyecto estaba formado por cuatro fases.
La primera fase es una formación para los directores y los profesores de los centros que decidan participar. La segunda fase, se establecen grupos de evaluadores formados por los profesores del centro. Estos profesores que forman parte del grupo evaluador, son ayudados por el tutor externo del trabajo.
La tercera fase el equipo de evaluación se institucionaliza como componente de la estructura del centro. Los evaluadores van rotando, para que participen nuevos profesores. En la cuarta fase, el evaluador externo es una persona que forma parte de la autoridad educativa regional o nacional.
Si la evaluación educativa se define como una actividad sistemática que utiliza información para describir los objetos educativos y juzgar su mérito o su valía. Entonces se entiende que la evaluación es un proceso sistemático que aplica principios, métodos e instrumentos. Es necesario que los profesores, que participen en el proceso de evaluación, conozcan técnicas e instrumentos.
Los alumnos y sus resultados no son los únicos objetos de la evaluación. Se deben evaluar los programas, los proyectos, los materiales de instrucción, los profesores y el personal, el alumnado, y el centro en su conjunto.
En cada proceso evaluado, deben analizarse las metas del objeto, sus estrategias y planes, el proceso de su puesta en práctica, y los resultados y el impacto que produce.
La evaluación formativa proporciona información de mejora, pero en ocasiones se ha establecido como una alternativa a la evaluación sumativa, y de esta forma se evita las demandas de responsabilidad.
Al hacer una evaluación es imposible no ser subjetivo. Pero eso no quiere decir que sea arbitrario. Ese juicio de valor debe hacerse teniendo en cuenta: responder a las necesidades identificadas de las poblaciones actuales y potenciales de la escuela, conseguir los objetivos, ideales y valores sociales nacionales, satisfacer los estándares y las normas acordados, superar objetos alternativos, y conseguir los objetivos establecidos por el propio objeto de la evaluación.
Introducir un evaluador interno ajeno al personal docente, permite que su trabajo únicamente consista en llevar a cabo la evaluación, pero también conlleva una serie de inconvenientes. Desde que el evaluador puede ser considerado como una amenaza al ser una persona ajena, que los profesores no se sumen a la experiencia de la evaluación, que el evaluador tarde en conocer el contexto del centro, la dificultad de que la autoridades educativas creen ese puesto específico.
Los evaluadores prácticos necesitan herramientas de evaluación fáciles de manejar y que tengan como complejas interpretaciones. Los evaluadores aprenden mediante la práctica. Es la mejor manera de aprender a utilizar las herramientas de evaluación. El objetivo no es enseñarles cómo evaluar, sino en qué consiste la evaluación de los centros docentes.
La evaluación debe ser entendida como la base del diálogo entre centros, profesores y directores, y el resto del sistema educativo y de la sociedad en general.


Francisco Manuel Priego Gómez



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